La globalización de la democracia: Desencantamiento y praxis

Todos los males de la democracia pueden curarse con más democracia.

Alfred Emanuel Smith

Por: Víctor Hugo López Llanos

 

En el presente escrito se pretende reflexionar en torno a la democracia en la era de la globalización, sobre los retos y limitaciones que impone el capitalismo mundial en el pleno desarrollo y desenvolvimiento de la actividad democrática en México y en América Latina. Para lograr con el objetivo del presente texto se utilizan los textos de Ruy Mauro Marini, José Woldenberg y Octavio Ianni, los cuales nos ayudaran a confeccionar y discernir una breve reflexión sobre democracia y globalización.

La democracia en la era de la globalización

Como hemos estado debatiendo en nuestro curso de América Latina, la democracia en la actualidad se ha convertido un elemento que es clave para entender gran parte de los fenómenos nacionales e internacionales que se desprenden en diversas regiones del mundo.

La democracia en América latina, a diferencia de otras regiones, tiene una característica particular y que lo hace diferente, en comparación a otras naciones que conforman occidente. Ese rasgo particular se deposita a través de los diferentes mecanismos que la sociedad civil han perseguido y en cierta manera, han ganado a lo largo de lo años, pues si bien es cierto que gran parte de los países latinoamericanos sufrieron dictaduras militares, y junto con ellos genocidios, diásporas y violencia. La endeble democracia que existe y perdura en América latina ha sido gracias a la creciente y constante organización de la sociedad civil, causando que la democracia sea construida desde abajo, a través de la lucha y la participación por parte de sus ciudadanos.

México en particular, tuvo que pasar por un largo periodo de luchas y procesos contestarios para que se lograra abrir diversos mecanismos que permitieran mayores libertades sociales y civiles. Por lo que estos alcances se fueron materializando en instituciones que permitieran en juego democrático y junto con ello elevar el nivel democratizador en diversas esferas de la vida pública y privada.

Sin embargo, la transición hacia la democracia en México ha sido analizada, debatida, discutida y muy criticada por diversos grupos de académicos, periodistas e interesados sobre tema.

Uno de los teóricos que se han ocupado de la transición democrática es José Woldemberg, este autor, menciona que la transición democrática en México es un periodo de larga duración que se fue construyendo a lo largo de los años, a través del debate de las ideas, de las movilizaciones sociales, pero sobre todo de las diversas reformas político-electorales que se desprendieron, en particular desde 1977, con la apertura de nuevos partidos políticos en la competición por puestos de representación popular en los diferentes niveles de gobierno en toda la república mexicana. (Woldemberg, 2003).

La democracia, constructo antiguo, pero que toma gran relevancia en la modernidad actual, requiere de diversas herramientas para su pleno desarrollo y consolidación. Requiere del fortalecimiento de las instituciones, de la diversidad partidaria que represente los intereses sociales, necesita de la deconstrucción constante de la pluralidad de los ciudadanos, de los obligaciones y los derechos, de la justicia, de la equidad y del pleno uso de las libertades materializada en las leyes.

Todos estos elementos permitirán el engranaje de un gran mecanismo democrático que permita una mejor gobernabilidad, pero que sobre todo permita el uso adecuado de los recursos del Estado para lograr una mejor cohesión social y una vida mejor entre los habitantes de México y de cualquier país latinoamericano.

Sin embargo, en la actualidad, la política de la democracia está subordinada a otros factores que no solamente dependen de su buena intención y de su deber ser. Sino depende, entre otras cosas, de la esfera económica que en el actual proceso de globalización juega un rol importante.

La globalización, entendida y adjetivada a través de diversas metáforas, en la actualidad juega un rol fundamental para reflexionar gran parte de los procesos políticos, económicos y culturales.

En un nivel más amplio, la globalización apunta a la creciente interdependencia de las nuevas sociedades globales, por lo tanto las decisiones que son tomadas por los gobiernos de un lugar, afecta de manera directa o indirecta a otros estados-nacionales, en materia ecológica, de seguridad, sanitaria, entre otros de diversa índole. Bajo este esquema, la democracia deja su localía para interconectarse con demás democracias en todo el mundo.

No obstante, gran parte de las decisiones que se toman en el mundo dependen de la naturaleza del mercado. Dejando una gran brecha en la cuestión social y política, pues el mercado en la actualidad ocupa gran relevancia, convirtiéndose en el elemento hegemónico por el que se discute, se analiza y se propone diversas soluciones para su bienestar, su fortalecimiento y su reproducción.

En este sentido, la democracia más allá de ocupar un rasgo fundamental en la forma de administrar y formar un gobierno eficiente y protector, se convierte en una herramienta más del capitalismo financiero internacional, para darle circulación de manera adecuada a las demandas del mercado, y en consecuencia proporcionar un mejor control y certidumbre a la producción capitalista mundial, a través de la circulación tanto del capital como de las elites políticas, en otras palabras, la democracia se ha convertido en una forma de gobierno al servicio de la nueva y naciente burguesía global a través del aparente reforzamiento de las instituciones políticas.

Por lo tanto, la democracia pierde su etimología de gobierno del pueblo, para convertirse en el nuevo gobierno de la nueva oligarquía y aristocracia mundial.

Ruy Mauro Marini menciona al respecto:

La concreción del pacto social ha quedado sujeta, a la definición del proyecto burgués para la reorganización de la economía y del Estado. La burguesía ha planteado, en este sentido, las líneas básicas de su propuesta: la reconstrucción de la democracia parlamentaria y la edificación de un Estado neoliberal: En su retórica, esas dos líneas aparecen confundida en una sola, siendo corriente en su discurso el uso de consignas liberales aplicadas a la solución de cuestiones democráticas. (Marini, 1985: 9).

La burguesía ha puesto el acento en el fortalecimiento del poder legislativo, con el propósito de desmesurar el interés público. Por lo que la democracia bajo este contexto encanta en el discurso pero decepciona en la praxis, deslegitimando su valor, su esencia y su importancia no sólo como una forma de representación, sino como una forma de participación y modo de vida.

En consecuencia, la clase capitalista bajo la protección de sus intereses, no han permitido que la democracia siga desenvolviéndose y desarrollándose plenamente, de hecho, hay quienes consideran que, en lo que respecta a América Latina, ha existido un grave retroceso, ya que la democracia está siendo asumida y concebida más como una forma de control político, que como un sistema de participación. “Los mecanismo de gobernabilidad, aunque se les califique de democráticos, tiene que ver finalmente con alguna forma de control político para garantizar la supervivencia de la estructura del poder existente” (Contardo, 1996:160).

Conclusión

La democracia en tiempos de la globalización está guiada bajo los principios del paradigma de la economía de la tecnología y de la información, construida sobre una plataforma oligárquica mediática conformada por las principales corporaciones de telecomunicaciones que rigen y establecen las pautas para la elaboración de los rasgos, valores y juicios existentes sobre algún acontecimiento o fenómeno político, social y cultural.

Como lo abordamos brevemente, la democracia frente a la globalización se encuentra bajo tensión constante, pues la lógica del mercado y de los nuevos organismos internacionales no sólo rediseñan y re confeccionan el ejercicio político, sino además la naciente burguesía global fehacientemente, ha tomado el control de casi toda la actividad política inmersa en el aparato del Estado, generando en la sociedad y en los individuos nuevos valores y conductas orientadas hacia la lógica mercantil, como por ejemplo el consumismo.

En este sentido el control democrático disminuye cada vez más, y su naturaleza queda en el entredicho, pues al no mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, la democracia desencanta cada vez más a la sociedad en general, estando dispuestos a sacrificar la democracia por otras formas de gobierno adversas a esta, si éstas cumplen con la tarea de satisfacer las necesidades económicas de cada individuo. Por lo tanto, la democracia bajo el proceso globalizatorio se encuentra en peligro constante.

La globalización, bajo la lógica del nuevo liberalismo económico resulta contradictorio para el desarrollo de la democracia, pues impide la acción colectiva, atomiza a los grupos colectivos, pero sobre todo individualiza a la sociedad, generando una nueva conducta hedonista y narcisista sin interés por las cuestiones públicas y privadas.

En suma, la democracia no sólo depende del fortalecimiento de las instituciones, ni de la competencia partidaria, ni de la pluralidad social, ni del nivel de participación y educación política. Sino depende de cada uno de estos elementos llevadas al ejercicio pleno y activo para lograr una mejor cohesión social y una favorable calidad de vida no solo de las sociedades latinoamericanas, sino del todo el mundo en su conjunto, en otras palabras la democracia se construye desde la participación constante de la sociedad civil organizada y de la información y crítica constante por parte de los ciudadanos involucrados. A partir de esta forma la globalización y la democracia podrán ser compatibles y complementarios para superar los diversos embates y problemáticas por las que atraviesa México y la región latinoamericana en la actualidad.

Bibliografía:

Ianni, O. Teorías de la globalización. México, Siglo XXI, CEIICH-UNAM.

Marini, R. “Proceso y tendencia de la globalización capitalista “En Marini, R. Y Millán M. (Coord.) La teoría social latinoamericana. Cuestiones contemporáneas. Tomo IV. México: Ed. El caballito.

Woldenberg, J. La transición democrática mexicana. Recuperada en

http://memoria.fiu.edu/memoria/documents/woldenberg.pdf

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