Carta a Ricardo Aleman.

México D.F a, 8 de octubre del 2015

Ricardo Alemán

Columnista del periódico El universal

P R E S E N T E

Antes de empezar mi disertación, quisiera presentarme a usted.

Mi nombre es Víctor Hugo López Llanos, soy licenciado en Ciencia Política y Administración Urbana, actualmente soy estudiante de la maestría en ciencias sociales por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Cuento con una maestría en Estudios Políticos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).  He sido ponente en diversos congresos, simposios y coloquios a nivel nacional e internacional. Y he publicado diversos artículos en revistas de circulación nacional y libros especializados en temas sobre filosofía política, democracia, globalización, teoría crítica y movimientos sociales.

La presente carta que dirijo a usted con mucho respeto y con ánimo de debate. Surge a partir de mis impresiones acerca de la columna que intituló: “AMLO: grosero engaño con las universidades”, en el periódico El universal el día 5 de octubre del presente año.

Quisiera remarcar que las expresiones aquí expuestas no pertenecen a un grupo político, partido político, ni tampoco representa la posición de la universidad al respecto. Todos los argumentos aquí desarrollados es responsabilidad de quien suscribe la presente carta.

Como usted se habrá informado en sus diversas fuentes informativas fueron casi cien días en que la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, estuvo sumergida en una de sus crisis institucionales más ávidas desde su creación. Se habló demasiado en los medios de comunicación de la carencia, de la ineficacia  y de la endeble propuesta educativa a nivel superior que esta casa de estudios ofrece a los habitantes de la ciudad de México. Esto, sobre todo, por el bajo nivel de titulados que ha expedido desde su creación, así como el estigma constante que se reproduce entre los afamados periodistas que politizan su proyecto educativo y su responsabilidad social, debido a que la creación de esta universidad es asociada con uno de los líderes políticos más visibles y polémicos de la política mexicana en los últimos tiempos.

No obstante, entender el fenómeno del proyecto educativo de la UACM, va más allá de prejuicios y valores supuestamente periodísticas, que hace retroceder y etiquetar a la institución, como una universidad que produce fósiles, vándalos y estudiantes deficientes con un bajo nivel en su desempeño académico y productivo.

Esta universidad ha sido relacionada con diferentes acontecimientos de carácter político, atentando contra su débil reputación, polarizando a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, además de ser atentada en su esencia y en su compromiso científico, tecnológico, humanístico y moral de los habitantes del Distrito Federal.

A menudo se habla en los medios de comunicación  de una universidad violenta, ingobernable y fáctica, poniendo en tela de juicio su propia autonomía, así como su propia existencia. Ya que, según la opinión de diversos periodistas supuestamente reconocidos en los medios informativos, al presentar estas características, hace que la universidad sea insostenible económica y políticamente.

En lo que compete, dentro de la comunidad universitaria, ha suscitado una serie de fenómenos que incita al estudio de su comportamiento, pero sobre todo de la constante confrontación con proyectos educativos alternos, ideales pedagógicos, personales y carismáticos.

Esto originó que a lo largo de los cien días de huelga hayan surgido diversos grupos importantes al interior de la UACM,  que fueron duramente confrontados y descalificados por sus opositores. Algunos luchando por sus ideales y algunos otros, persiguiendo proyectos que a su sentir, son el mejor camino para salvaguardar la integridad de la universidad.

Sin embargo, considero que las etiquetas con adjetivos  peyorativos, solamente reluce la falta de interpretación y de entendimiento en la actitud de los diversos Sujetos  y actores políticos que forman parte de nuestra universidad. Pues entre sus integrantes y simpatizantes existe una identidad política y moral que origina  una cierta  construcción del deber ser universitario.

Por tal motivo, es aquí cuando entra el verdadero valor de la educación práctica en relación con los grupos de poder nacional, internacional, y como es el caso, universitario.

Usted, ha sido uno de los tantos personajes que reproduce un estigma y un estereotipo a la sociedad mexicana sobre la UACM, utilizando diversos adjetivos peyorativos y descalificaciones que no sólo atentan contra toda la comunidad universitaria, sino que también atenta contra las propias conciencias de quienes leen sus notas cotidianamente. Al llenar sequitos de columnas de opinión que engañan a gran parte de la población y que desinforma constantemente.

Sin embargo, sería pertinente que más allá de descalificar a nuestra institución, se tome el tiempo necesario para entender lo que pasa con nuestra universidad. Entienda su contexto, sus actividades, su proyecto educativo, sus metas y sus objetivos.

Debo reconocer, que como  cualquier espacio de interacción social, política, educativa y cultural, quienes pertenecen a esta universidad desarrollan diversas posiciones ideológicas  que forman parte de las actitudes y pensamientos que desenvuelven y expresan todos los individuos que forman parte de nuestra comunidad universitaria.

Usted mejor que nadie debe entender que las universidades son ese espacio público en donde cohabitan una diversidad de ideas, de posiciones y juicios respecto a la realidad política y sociocultural de nuestro México y de nuestra ciudad.

Es evidente, que en nuestra universidad existan afiliaciones ideológicas que muchos de los estudiantes, profesores y administrativos se identifiquen con una institución política producto de nuestra endeble democracia y que se reconozcan como parte de un partido político, ya sea de derecha y/o izquierda. Eso fenómeno no es el síntoma peculiar de la UACM, de hecho, con temor a equivocarme la mayoría de las universidades públicas manifiesta estás prácticas. Lo malo, no es la identificación por parte de la comunidad universitaria con personajes o grupos políticos que predominan en la escena política, lo perverso deviene cuando las universidades se convierten en un botín político. Y, afortunadamente, esas formas, que si bien persisten, no se han apoderado por completo, no sólo de la UACM sino de todas las universidades públicas que existen en todo el país. En ese sentido, el carácter de la autonomía juega un papel fundamental, ya que limita y frena con los intereses de diversos grupos, en este caso, políticos.

No obstante, también existe ese otro lado, que usted a menudo invisibiliza con su retórica incendiaria, en donde también se hace otra política a través de la investigación y de la academia, así como de las diversas expresiones culturales al interior de la universidad, pero sobre todo, desde el campo de las ideas y del conocimiento.

Es decir, nuestra universidad está en la actividad constante del dialogo, del debate, de la reflexión y de la interpretación de cada uno de los diversos campos que conforma el conocimiento; desde la ciencia a la tecnología, desde el arte a la política, desde la literatura a la filosofía.

Nuestra universidad es ese espacio  en donde constantemente reproduce el sentido de la política, a través de la pluralidad y de la acción social, pero además, es importante señalar que también se están creando diversos mecanismos que benefician, no sólo a aquellos quienes integran esta universidad, sino a la sociedad en general a través de valores humanísticos y científicos que son de gran importancia para mantener la cohesión social, y que en estos tiempos tanta falta nos hace.

En consecuencia, la UACM no es un espacio pórril ilustrado corporativizado a un partido político, ni mucho menos es un botín de una élite política. Nuestra universidad, se ha esforzado, gracias a la colaboración y el trabajo constante de estudiantes e investigadores, que con su trabajo en el aula y sus grupos de investigación combaten ese estigma con la que nuestra universidad ha tenido que luchar constantemente, para demostrarle a los habitantes de la ciudad que no somos una universidad vacua con titules apócrifos o “patito” como usted nos llama. Sino que somos una universidad comprometida con el conocimiento humanístico, científico y tecnológico.

Ahora si lo que usted crítica es que nuestros estudiantes son ineficientes por no ser capacitados, especializados y entrenados bajo los estándares y calidades que demanda el mercado nacional e internacional. Usted tiene una distorsionada idea de lo que es la escuela y la educación, ya que bajo esa perspectiva la escuela en las sendas globales, cambia la máxima de educar para reflexionar, para convertirse en educar para obedecer de una manera cuasi-automática las lógicas del mercado.

De ahí que esta universidad sea soslayada y marginada académicamente, al no seguir los parámetros  de calidad, privacidad y desregulación pedagógica que el nuevo orden mundial demanda, es decir, en el mundo de la tecnocracia lo cuántico y el sentido de la productividad mercantil supera a la sensibilidad del Sujeto, al menos política y culturalmente.

Estos nuevos estándares de enseñanza permiten que las nuevas definiciones de calidad educativa no sean más que la introducción de la empresa en la escuela. Creándose así  nuevas instituciones como centros de poder y zonas de atracción, de lo que se denomina Think tanks (Los tanques de pensamiento). Aquí existe un claro desplazamiento de lo privado sobre público. Pero sobre todo, de la naturaleza de lo que significa la escuela y la enseñanza.

Estos argumentos fueron uno de los grandes debates que se desarrolló dentro de la comunidad universitaria en nuestra más reciente huelga. Surgiendo interrogantes importantes que forman parte de nuestro debate: ¿qué debe hacer la UACM para consolidar su proyecto educativo?, ¿hacia dónde debe ir la UACM?, ¿qué alternativas educativas debe ofrecer a los habitantes de la ciudad? Y sobre todo, ¿cómo debe alcanzar sus propósitos a corto, mediano y largo plazo.

Es cierto, vivimos en un mundo en donde los individuos buscan formas de subsistencia y se preparan para obtener una mejor calidad de vida. No obstante, estos tópicos se encuentran en la encrucijada y están siendo debatidos en todo el mundo por académicos, intelectuales e interesados en el tema a partir de la crisis del capitalismo financiero y de las estructuras políticas que se desprenden de lo que todavía llamamos Estado-Nación.

Por otro lado, me atrevería a decir, que si algo dejó la reciente huelga, fue precisamente que se reflexionó sobre los temas de educación en el nivel superior,  se establecieron mecanismos de toma de decisiones, así como también hubo una creciente politización de la comunidad universitaria en general.

Es por ello que a menudo, entre las charlas en los diferentes espacios públicos (facebook, Twitter, en la plaza, afuera de los planteles de la UACM,) existe una constante confrontación entre quienes conforman esta universidad. En ese sentido, los fenómenos  y la actividad política, sin duda, traen consigo pluralidad, y por lo tanto los Sujetos pelean en el campo de las ideas.

Sin embargo, cuando la incapacidad para entender al otro queda limitada por la ignorancia, la violencia se convierte en un mecanismo de acción que malinterpreta y distorsiona por completo el espectro político. Justo como usted a menudo realiza en sus diferentes espacios “informativos”.

Usted con sus declaraciones, no sólo desinforma, sino que también genera una especie de violencia que atenta contra la dignidad de quienes estudian y laboran en esta institución. A través de la descalificación, de la incapacidad para entender el proyecto educativo, pero sobre todo por distorsionar las opiniones de quienes lo leen. Afortunadamente, existe una naciente población que está en la búsqueda y en la construcción constante de un pensamiento crítico que no cree todo lo que lee, escucha o se informa.

Por último, quisiera subrayar que un servidor está a favor incondicionalmente de la libertad de expresión y del ejercicio del  periodismo con objetividad, profesionalismo y sentido ético. Pues considero que es una herramienta fundamental para la consolidación de nuestra aún endeble democracia.

En suma, me permito concluir esta carta con una frase de un periodista, historiador, escritor, ensayista y poeta cuyo nombre es Ryszard Kapuscinski y que cito a continuación:Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”.

Con todo el ánimo de discutir y debatir sobre el asunto, reciba un cordial saludo.

Atentamente

Víctor Hugo López Llanos

Estudiante de Maestría en Ciencias Sociales

Universidad Autónoma de la Ciudad de México

“Nada Humano me es Ajeno”.

 

Reseña de la película: Amor en el Aire. “Del amor y de la interacción social”.

Por: Teolinca Velázquez [1]

Esta película lo que nos enseña en primera instancia es el error que comete la sociedad contemporánea, Bauman la denominaría la sociedad líquida en la que las relaciones se desenvuelven vía virtual viéndose atravesadas por la tecnología que reemplaza los vínculos sociales de antaño por aquellos vínculos a distancia, efímeros, líquidos.

Dos personajes representan lo que menciono de Bauman, uno pensaría quizá que me refiero al personaje de George Clooney pero irónicamente no, me refiero al personaje de Anna Kendrick (Natalie) y el de Vera Farmiga (No me acuerdo de su nombre Alex?). El personaje de Natalie es todo un proceso que enfrenta la juventud moderna que va más allá de la madurez que su personaje experimenta; Natalie es todo aquel joven recién graduado quien cree que la tecnología resolverá todos nuestros problemas, es todo aquél chavo que busca innovar su lugar de trabajo lleno de viejos, como se referiría a George Clooney en una escena, con soluciones virtuales, novedosas, líquidas.

Me parece excelente que la película demuestre que esto no es posible a la hora de trabajar, se requiere del contacto humano, del saber hacer vínculo con quienes trabajando y que aunque las video llamadas son muy útiles, hay ámbitos en los que no pueden reemplazar al individuo. Esto me parece primordial a la hora de pensar en cualquier trabajo que se tenga: las máquinas tienen límites y no reemplazan a los individuos; las máquinas están para ampliarle el límite al hombre, no para reemplazarlo.

Por lo tanto cualquier trabajo hoy en día puede debe encontrar el equilibrio entre el trabajador y la máquina a medida de que esta última optimice el desempeño de quien trabaja. Esta reflexión tiene todo el Siglo XX argumentándose, me viene a la mente la película de Charles Chaplin “Tiempos Modernos” la cual en su época marcó la misma argumentación que yo estoy dando, sin embargo la película se refería al reemplazo de la mano de obra; hoy, en la modernidad líquida, se trata del reemplazo de las relaciones humanas.

A consecuencia de la revolución industrial el trabajo humano se vio disminuido y los pesimistas del tiempo juraban que llegaría la revolución de las máquinas; lo que vemos en l película es irónicamente la respuesta a lo que estos hombres decían en su tiempo: es imposible que exista una revolución de máquinas puesto que aunque el hombre y su sociedad por más sistémicos que se encuentren, por más automática que se encuentre la vida actual, son vida, son seres vivos que respiran, sienten, lloran, ríen, hablan, se comunican, perciben, hacen contacto. Esto es algo que no se puede sistematizar por más de que la autoridad se haya esmerado (hago alusión a la teoría de Michel Foucault), es imposible querer hacer de un hombre un robot, no solo es imposible, es una afrenta a la naturaleza del hombre.

Así que lo que le obtengo a la película es eso, el vínculo entre la tecnología y el hombre, George Clooney representa al hombre independientemente de sus ideas de libertad, él está consciente de lo necesario que es hacer contacto con la persona, sobre todo a la hora de comunicar algo tan fuerte como es un despido. Por otro lado, están las primeras escenas con Anna Kendrick, ella al principio de la película representa al mundo de la tecnología,  pues juntos deben formar el equipo que hacen la virtualidad y la naturaleza humana de las relaciones sociales.

A mitad de la película el personaje de Anna Kendrick comienza dejar ese lado sistémico que trae de su escuela y su propio contexto; me parece muy importante la escena donde despiden a un señora que anuncia su suicidio porque creo que ahí se encuentra también otro obstáculo para la optimización de un trabajo basado en la interacción social. Resulta que el personaje, ya habiendo recibido de su propia medicina (cuando su novio la corta por mensaje) comienza a interactuar con aquellas personas a las que deben despedir y por lo tanto se da cuenta de la profundidad del trabajo de Clooney, sin embargo cuando ella menciona que hay que evitar que la señora se suicide el mismo Clooney la detiene, nos damos cuenta entonces que hasta el mismo Clooney ha interiorizado el discurso deshumanizador que no solamente traen las grandes empresas, sino también las personas de a pie.

Cuando uno pregunta  un ladrón ¿Por qué robas? una de las respuestas más comunes es que digan “No es nada personal, es sólo un trabajo”, nuestra sociedad nos ha enseñado  trabajar automáticamente, a que nuestros trabajos no se vean interferidos por nuestra naturaleza humana, nosotros trabajamos, contribuimos productivamente  la sociedad, generamos ganancia y plusvalía, esa es nuestra misión como individuos formados en una sociedad occidental, esto es sinónimo de orden. Por lo tanto no es de sorprender que Clooney, después del discurso del principio sobre la importancia de la presencia del portavoz de las malas noticias también se vea atravesado por la deshumanización del individuo occidental productivo y eficaz.

Esta es mi conclusión sobre la película: la clave para el éxito se encuentra en reconocer la importancia del ser humano como individuo que se relaciona con unos y otros; y que la tecnología, aunque muy útil, se encuentra como herramienta para el individuo y no como su reemplazo, especialmente dentro del marco de la interacción social

[1] Licenciada en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Amante de la literatura y el cine. Actualmente se desempeña como asesora en Instituto E-Marketing México.

Sobre la Idea del Sujeto Revolucionario en la Nueva era Global. Limitaciones y Nueva Propuesta: El Malestar en la Democracia y La Nueva Cuestión Social Post-Revolucionaria. Parte 3

Todos los males de la democracia pueden curarse con más democracia.

Alfred Emanuel Smith 

Hace algunos meses leí un libro titulado América Latina: ¿renacimiento o decadencia? del politólogo mexicano César Cansino, dicha obra fue publicada en los albores del  Nuevo [des] Orden Mundial, posterior a la Guerra Fría, la caída del muro de Berlín, después de lo que muchos analistas sociales han considerado llamarle la década perdida para América Latina.

Dicha obra concluía, que pese a los constantes avances democráticos registrados en la región, sobre todo en el último tercio del siglo XX, el futuro para América Latina, era poco promisorio, debido a la difícil condición imperante, ya que este fenómeno, en consecuencia, propiciaba la condición necesaria para el resurgimiento de actores y discursos populistas, con posibles soluciones semi-constitucionales o semi-militares, trayendo consigo, que las próximas y consolidadas democracias latinoamericanas estuvieran en peligro. “Lamentablemente al cabo del tiempo el pronóstico no sólo se confirmó, sino que fue rebasado sobradamente por la realidad.”[1]

Se manifestaron en algunos países latinoamericanos crisis económicas y políticas de gran profundidad. Por citar algunos ejemplos, encontramos el caso de Brasil, Argentina, Colombia, México, Perú, Venezuela, El Salvador, Chile, Uruguay,  y en algunos casos, peligrosos retrocesos autoritarios en naciones, como el caso de Abdalá Bucarám en Ecuador, Alberto Fujimori en Perú, Hugo Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia, sólo por nombrar algunos casos. Reapareciendo el fenómeno en muchos otros países, aunque con nuevas características, así como también surgieron movimientos guerrilleros de diversa afiliación ideológica.

Sin embargo, América Latina ha conservado un activo primordial, en donde la Sociedad Civil, está cada vez más involucrada, informada, crítica y participativa en los asuntos públicos, contrastando cada vez más a los obtusos políticos profesionales. “Si nuestras maltrechas democracias han logrado persistir en el tiempo, salvo algunos casos lamentables como Venezuela, no es por afanes de nuestros partidos y gobernantes, sino por la terquedad de los ciudadanos y ciudadanas.”[2]

De ahí que el Malestar en la Democracia no sólo sea de fondo, sino de forma. Ya que la propia sociedad, se ha visto en la tarea de crear y suministrar  espacios de persistencia participativa, pues aunque parezca contradictorio, la  Democracia se encuentra en Crisis, pero pese a los peligros que la acechan y/o amenazan, han efervecido diversos espacios en donde se recrea lo público-político. La calle, la plaza, la familia, la escuela, las organizaciones no gubernamentales, el barrio, el chat y ahora el facebook, el twitter y demás redes sociales. Estos son los nuevos espacios públicos en donde se discuten, reflexionan y se analiza la nueva realidad política, cultural y económica.

Estos nuevos espacios se han convertido en los lugares en donde los ciudadanos ratifican cotidianamente su voluntad de ser libres, en donde se originan los ámbitos que se producen los contenidos simbólicos, cuya resonancia coloca su ejercicio en el vilo del poder instituido.

Por lo tanto, la Individualización democrática, hace que los ciudadanos “sean de facto el principio y fin de la democracia y no las organizaciones de masas.”[3] Como se hacía pensar el pasado corporativo, clientelista mexicano.

No significa que la sociedad se haya pulverizado o atomizado, sino que por primera vez en su historia, ésta se ha constituido y afirmado como lo que realmente es: “un conjunto de individuos radicalmente diferentes pero invariablemente iguales ante la ley.”[4]

La sociedad individualizada,[5] sigue más  vive que antes, pues ahora los ciudadanos saben que su destino no depende de nadie, sino de ellos mismos, para orientar la vida política de sus comunidades y naciones. Transparentando sus intereses y expectativas, gestionando sus afinidades en bienes comunes.

Si bien en el Estado Social, con una retórica más o menos populista, se encargaba de homologarnos y estabularnos, de derramar selectivamente dadivas a cambio de apoyos, haciendo de la libertad una moneda de cambio, ahora el imperativo individualista de la igualdad ante el derecho tiende a prevalecer sobre la nación de defensa de los interés colectivos.[6]

En el ámbito teórico, cuando empezaron a caer las dictaduras militares, muchas de las preguntas que sobresalieron oscilaban y se cuestionaban lo siguiente ¿Qué hace que los distintos actores  políticos y sociales elijan democracias tan costosas, dadas las condiciones económicas adversas? Ahora la pregunta ha cambiado: ¿Qué  hace que las maltrechas democracias de la región latinoamericana, incapaces de resolver los problemas de las sociedades, con partidos políticos corruptos e ineficaces, puedan persistir?

La respuesta fácil argumenta que la causa es la falta de una cultura política activa, pues la ignorancia de la gente, la débil participación, su escasa cultura cívica-democrática y su baja politización, vuelve que los ciudadanos sean presas fáciles de líderes populistas, partidos y políticos corruptos y ambiciosos.

Obviamente, no comparto esta visión, pues si bien la poca democracia que se ha mantenido en la región, pese a sus inconsistencias y graves problemas, es  debido precisamente, aunque no deja de ser paradójico, a la Sociedad Civil, a su creciente politización e involucramiento en los asuntos públicos y a una percepción muy clara de lo que significa vivir y no vivir en democracia.

Es cierto que no se puede generalizar, pues el grueso de nuestra población se preocupa más con resolver el día a día que por la política, pero el dinamismo de esta parte de la sociedad consciente de su condición de ciudadano termina por contaminarlo. He aquí La Nueva Cuestión Social Post-Revolucionaria.

El tránsito de un estado social y proveedor a uno desobligado de dicha responsabilidad, el tránsito de la política de intereses colectivos al de intereses individuales, el tránsito de sistemas cerrados a sistemas abiertos, de regímenes autoritarios donde se pisoteaban indiscriminadamente los derechos civiles y políticos a regímenes democráticos que garantizan condiciones mínimas de libertad e igualdad a los ciudadanos, el tránsito de sociedades articuladas por el Estado-fuerza a sociedades secularizadas donde más que el orden predomina el conflicto, el tránsito de modelos y patrones de conducta patrimonialistas y paternalistas fuertemente arraigados a otros en donde los ciudadanos no tenemos que valernos por nosotros mismos.[7]

Con la cita anterior quiero dejar en claro que esta investigación no es una simulación o una enésima reproducción del credo o del ideal latinoamericanista, ni propone un concepción que vanaglorie a la Sociedad Civil como virtuosa, frente a la maldad de Estado, sino que es una visión profundamente realista de la intervención, muerte o renacimiento del Sujeto Revolucionario; más ya no socialista, ni mucho menos comunista, como se le consideró en un momento de la historia mundial moderna.

Ya que es justamente la democracia el símbolo con el que se juega el estandarte de las próximas revoluciones de la estructura política, social y económica. No me refiero a la democracia discursiva que emplean los populistas, demagogos, políticos, empresarios y tecnócratas, pues lo único que propician es la deslegitimación constante y falta de credibilidad sobre la misma, haciendo que la Democracia encante en el discurso, pero decepcione en el modus operandi.

Es por ello que desde el plano de la Sociedad Civil, y desde el ciudadano en particular, debe perfeccionarse e inventarse día con día el ejercicio democrático o en su defecto revolucionarse en tensión creativa hacia la sociedad, con sus necesidades, anhelos y sueños. Pues “En las democracias modernas, la institución verdaderamente instituyente”[8]es la sociedad.

En consecuencia, si la poca democracia institucional se mantiene en la región, es por la intervención constante de la Sociedad Civil, más que las virtudes y el compromiso de los políticos profesionales.

Si bien, la democracia se encuentra deslegitimada[9], es precisamente por los enormes problemas, inconsistencias, incompetencia, ambiciones y desinterés exacerbado de la clase política en su conjunto, más que a la ignorancia, la desinformación y la apatía de la sociedad.

En efecto, no conozco todavía a ningún ciudadano que no aspire a tener mejor gobernantes, mejores partidos, mejores representantes, mejores leyes, mejores garantías y mejores libertades, pero si conozco a muchos políticos profesionales que solo aspiran a ascender en sus carreras políticas, con o sin el respaldo social.[10]

Es por ello que comúnmente en las encuestas y sondeos de opinión, elaboradas por reconocidas agencias internacionales como Latinobárometro, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), atestiguan que la mayoría de los latinoamericanos estarían dispuestos a sacrificar la democracia por un sistema autoritario, inmolando sus libertades políticos y civiles, con el objetivo de mejorar sus condiciones sociales y económicas.

Resultan insustanciales desde el momento que le  solicitan a los encuestados elegir entre los extremos de una falsa disyuntiva, como si el bienestar socioeconómico y las libertades básicas fueran mutuamente excluyentes o no pudieran caminar juntas, lo cual es una disociación de laboratorio o de cubículo que le gente de a pie simplemente no se coloca o nunca se colocaría. En efecto, la idea, o mejor, el ideal de bienestar  o de desarrollo o de progreso integral o no es.[11]

Por otra parte, varios académicos e interesados sobre la Calidad  de las Democracias, llaman a la actividad ciudadana latinoamericana, como “ciudadanos de baja intensidad”[12], “ciudadanos precarios”[13] o como “ciudadanos imaginarios.”[14]

Contra este tipo de posiciones, considero que no es cualquier cosa tener que soportar sobre nuestras espaldas democracias tan frágiles y endebles. Si bien es cierto que más allá de la actividad ciudadana, las democracias necesitan de un orden institucional, el papel de la ciudadanía es por necesidad más activa y decisiva, pues si hubiese un apagón de la actividad ciudadana, las endebles democracias líquidas, caminarían hacían rumbos totalitarios, en donde la realidad política de las naciones se estacionaría en la ambigüedad y el predominio cada vez mayor de la incertidumbre.

Para ello, es necesario la construcción de nuevo Sujeto que posea los nuevos valores democráticos que modelen a la nueva sociedad global en su conjunto, pues pensar en la solución de los problemas con un Sujeto Revolucionario Tradicional, que modele y cambie las estructuras políticas y socio-económicas en un asunto, que en nuestros días se queda en la imaginación, en la ideología y en la nostalgia.

Considerar que el malestar en la democracia y en la globalización puede ser modificado por un Sujeto Revolucionario Tradicional, al que conocimos en un momento de la historia, puede parecer bastante iluso, pues las sociedades cambian, así como su cosmovisión.

Como el propia Marx lo afirmara “la clase burguesa y revolucionaria se forja a un mundo a su semejanza y a su imagen”. Es por ello que me atrevería a decir que padeciendo los problemas que enfrenta día con día la sociedad, es imposible imaginar un Sujeto Revolucionario Tradicional único e aislado que cambie las nuevas condiciones locales y mundiales.

Buena parte de la sociedad global, ha dejado de creer en la abolición de la propiedad privada, cuestionando que el problema no es ese, sino más bien son los mecanismos con lo que se desenvuelven y se reproducen los “bienes” del mercado. Pues estos no se redistribuyen de manera adecuada y servil al bienestar público. Es decir, el problema reside en la mala distribución de la riqueza.

Es ahora cuando el hombre en el idealismo utópico, no procura alcanzar una cierta igualdad económica como el socialismo lo proclama entre sus postulados, pero si un cierta igualdad ante la ley, ahora pide libertades para la oportunidad laboral, respetando el género y orientación sexual, respetando usos y costumbres de las comunidades indígenas y de la sociedad en general, lograr una verdadera libre expresión por parte de grupos altermundistas, o mejor dicho anti-sistémicos, que los políticos profesionales realmente representen a los nuevos ciudadanos, con transparencia, rendición de cuentas, servicios públicos, y seguridad social, pide libre culto, asociación, pensamiento.

Es más me atrevería a decir que ahora las nuevas revoluciones, ya no son orientadas hacia el comunismo-socialismo, como en la década de los años 60’s del siglo pasado, sino más bien La Nueva Revolución del siglo XXI son las democracias, dando esto como resultado un Nuevo Sujeto Revolucionario Democrático, materializada en la Sociedad Civil, a través de Ciudadanos Libres y capacitados en los asuntos públicos. Ahora el Ciudadano es El Hombre Nuevo.

Mi posición puede llevar a muchos nostálgicos de la “lucha de clases” a calificarme como  reaccionario, pues sostengo, que la nueva fuerza social, contra el malestar en la globalización, reside en la fuerza de los Nuevos Sujetos Democráticos libres y no en un hipotético Sujeto Revolucionario Tradicional único e aislado, que los neo-marxistas llaman pueblo, multitud o cualquier otra expresión, para referirse a lo mismo que antes llamaban proletariado. Un Sujeto único y capaz de englobar los reclamos de todos los explotados del mundo que los conduzcan a la emancipación final contra la hegemonía de un capitalismo decadente.

Mi propósito en este escrito, no es ideológico, sino levantar un acta de realidad a través de la observación y la compresión de los nuevos aconteceres latinoamericanos.

En este sentido, considero que los viejos esquemas de análisis marxistas tan recurridos y persistentes entre los latinoamericanos para dar cuenta de nuestra situación, han dejado de ser concisos para entender la nueva complejidad social, producto de la liquidez estructural de la política, la economía y la cultura. Aunque no demerito, que dicha concepción sea punto de partida para dar explicación y entendimiento de la situación local y global entre los Nuevos Sujetos de la Política, ya que la nueva realidad, demanda un nuevo léxico. Pero querer siempre explicar la realidad de una forma bicolor, de los malos y los buenos, del explotado y oprimido, resalta incapacidad para comprender la nueva realidad socio-política actual.

Si muchos estudiosos se aferran todavía a sus preceptos es porque permanecer a ellos les ahorra la tarea de pensar, basta con aplicar el esquema de contradicciones de clase, de los buenos y los malos, todo para cuanto se quiera.[15]

Que no proclame, en esta investigación a la teoría neo-marxista,  para dar entendimiento a un fenómeno que éstos han estudiado arduamente, en debates, reflexiones y obras enteras, no significa que sea un neoliberal irredento o panegirista  de esta corriente de pensamiento.

De hecho el Sujeto que propongo, es un Sujeto Democrático, y no el mismo que presupone el neoliberalismo, es decir, un Sujeto atomizado, asilado y egoísta, sino un Sujeto involucrado, informado, crítico y participativo de los asuntos públicos.

Si bien, ambos Sujetos coexisten y se interrelacionan cotidianamente a través de los problemas que los convergen, el Sujeto Democrático, en comparación al Sujeto de Mercado, sabe que solo con el apoyo de los demás puede hacer política y conseguir lo que necesita, y solo con el otro puede ejercer su libertad y construir su propia ciudadanía. “pues ahora el verdadero motor de los pueblos ha sido su deseo de ser libres más que cualquier otra cosa.”[16]

De ahí que muchos de los lemas de los nuevos movimientos anti-sistémicos, sostengan la palabra libertad, como uno de sus principales fuerzas discursivas. Pero en el contexto del nuevo orden internacional, en donde cada vez los problemas sociales se incrementan, con el posible regreso del Estado Benefactor, ¿podría ser la solución a más democracia y menos malestares para las sociedades latinoamericanas? Mi respuesta es un no rotundo.

Que el Estado Benefactor haya sido un instrumento invaluable para el desarrollo social de Europa y Estados Unidos en la posguerra, no significa que haya pasado lo mismo en América Latina. Para esta región, lo único que significó fue el ascenso de grupos oligárquicos, autoritarios, dictadores militares y oportunistas, que en nombre de la justicia social, promovieron su propia riqueza, mientras que la sociedad en general se hacía cada vez más pobre y desigual. “Si el estado benefactor sucumbió en todas partes fue porque se volvió insostenible (crisis fiscal, crisis de gobernabilidad y crisis de legitimidad), no porque el neoliberalismo, haya irrumpido maquiavélicamente con su espada desenvainada.”[17]

De la misma forma que el socialismo ruso también sucumbió en 1989, precisamente por sus excesos y propias contradicciones que propició, el Estado Social Capitalista se agotó desde el momento que le fue imposible seguir satisfaciendo los enormes y crecientes expectativas que generó.

Sin embargo, hay que rescatar, que el primer intento para llevar a cabo la consolidación socialista por todo el mundo, hacia comienzos del siglo XX, propició un parte-aguas en la historia social mundial. Pues fue el primer intento para construir un mundo alterno, en donde los hilos del poder capitalista dejaran de tener la hegemonía organizacional.

Por lo tanto, el simbolismo de lo que han llamado el socialismo real, también fue el primer Estado-Nación, que intentó establecer al socialismo como una forma de organización política, sociocultural y económica, teniendo influencia posteriormente en los países asiáticos, africanos y latinoamericanos.

Esto conllevó que Norteamérica tuviera la necesidad de combatir la influencia socialista, pues como hemos mencionado, esto repercutió que la poca estabilidad política de la región latinoamericana se fragmentara,  estableciendo regímenes militares dictatoriales por toda la región.

Esta coyuntura, además con la creciente revolución cultural, intelectual e ideológica, dieran las condiciones necesarias para la realización de una nueva revolución socialista que se propagó por todo el mundo. En otras palabras, la revolución socialista estaba supeditada por una costumbre, juicio y valores sociales modernos.

Entonces, ¿Cuáles eran las claves político-culturales de la sociedad en los años magnánimos  de socialismo utópico del siglo pasado?

La figura central era la necesidad de cambio como promotor de la realidad social, política, cultural y económica. En donde la voluntad social se materializaba en una nueva forma de expresión para la toma de decisiones.

Inscriptas en un contexto de una fuerte radicalización política e ideológica, consecuencia de la disputa entre el socialismo y el capitalismo, así como la creciente descolonización de los países oprimidos. Argelia en África, Vietnam en Asia y Cuba en Latinoamérica.

Esta triada por la liberación, define con toda la claridad las características que asumía la participación política por aquellas décadas. De ahí que la voluntad se haya considerado como el motor de la transformación radical mundial. En donde la política además de ser el espacio para la emancipación, era también donde se originaba la voluntad transformadora.

Por lo tanto, existe una dimensión generacional  que emerge y muestra la presencia protagónica de la sociedad, quienes al calor de una mayor autonomía, fueron ampliando su círculo de injerencia y apropiándose gradualmente, en las decisiones de su propia vida.

Esto fue posible, a un Estado benefactor, pues así fue como ascendió  grupos oligárquicos al poder, también le permitió a la sociedad disponer de un mayor tiempo para sí mismas, a la vez que se ampliaron los espacios públicos para la reflexión, critica y análisis de la obra pública y privada. También hay que mencionar que el propio Estado era quien establecía, de una manera oficialista y ortodoxa, una ideología, y con ello, una forma de actitud política.

Además la notable juventud, propiciaba un paso generacional de la política en una especie de institucionalidad política revolucionaria, fundamentada en el marxismo, en el leninismo, maoísmo y demás derivados.

En este sentido, algunos críticos y opositores al marxismo, le llegaron a consideran a éste, más como una moda juvenil, que como una corriente de pensamiento de carácter político- filosófico. No obstante estos argumentos no tenían más que un valor peyorativo.

Posteriormente en la década de los años 80’s del siglo pasado, se sobreviene otra etapa que propiciará el rompimiento de los esquemas establecidos, ya que se empiezan a acelerar los sistemas productivos con base en la estructura tecnológica, automática y científica.

A nivel político y económico, se empiezan a crear las diversas condiciones para liberar al mercado, adelgazar al Estado y propiciar un mayor involucramiento de la sociedad, pero en base a la autonomía de su propia decisión.

Esto trajo entre sí muchas consecuencias negativas, pero también impulsó otras positivas, por ejemplo: se mejoraron las nuevas herramientas para el acceso a la información (internet), nacen con ellos los nuevos modelos de gestión, se desplaza la burocracia clásica para transformarse ahora en una burocracia gerencial, entre muchos otros mecanismos. Por lo tanto, y aplicando la máxima de algunos economistas; las reconversiones económicas propician el surgimiento de una nueva sociedad, con juicios, valores y costumbres muy diferentes a lo que se tenía conocimiento en la década de auge revolucionario, principalmente entre los años 60’ y 70’ del siglo pasado, a comparación con la actualidad globalizada.

Esto origina que en el plano de la política, se abandone su rasgo voluntario para convertirse en un plano solo para legitimar la producción capitalista  a través de la ley y parte de la elite empresarial-tecnocrática. De ahí que la democracia sea usurpada por esta nueva elite y sea utilizada para dar sustento a su propia actividad.

Esto hace que el ciudadano tenga la sensación de la llegada de una nueva época en la que el estado de las cosas no pueda ser modificada significativamente, como antes se tenía acostumbrado, a través de la voluntad revolucionaria tradicional, pues la caída de lo que se consideró como socialismo real, provocó tensiones, desilusiones y temores, al ver que el socialismo había sido derrotado por el gran capital. En palabras de Bauman la sociedad se mantiene al borde de la incertidumbre, producto de la vida líquida moderna.

Sin embargo, es necesario considerar y establecer nuevos mecanismos de acción, pues como lo he sustentado, la solución a los grandes problemas locales y globales ya no recae en una sola persona, gobierno u organización internacional, sino ahora en una Nueva Sociedad Civil Mundial Organizada.   

En consecuencia es ahora cuando la sociedad se debe reconciliar consigo misma, pues es ahora y no antes cuando los individuos pueden concebirse y  asumirse como verdaderos Sujetos Políticos o en palabras de Aristóteles como un verdadero Zoon Politikon, en donde la democracia sea entendida por los Nuevos Sujetos de la Política, no solamente como una forma de gobierno, sino como una forma de vida.

De ahí que, entre otras circunstancias, las nuevas movilizaciones globales y regionales, que se han desarrollado en las últimas décadas, tengan como reclamo central, la libertad democrática y el final de las dictaduras. Es ahora en donde la política empieza a ser entendida como: el mecanismo perfecto de acción social por excelencia, pero sobre todo, el gran campo en donde se origina el debate, la reflexión, la crítica y la concepción de un mundo nuevo. Es decir, hay un intento por modificar la nueva realidad social, a través de la institucionalidad gubernamental. A través de proyecciones y justificaciones de protocolos administrativos (participación ciudadana y/o política pública) para el mejoramiento de la sociedad en su conjunto.

El principal instrumento de alcance de los ciudadanos para promover soluciones o buscar consensos es ahora la política, o sea el debate o la deliberación públicas (aunque en muchas ocasiones es igualmente legitima la resistencia y la desobediencia, siempre y cuando sean civiles  y pacíficas, y que no atenten contra los derechos de terceros) y ya no la típica lucha de clases, o la confrontación violenta en cualquiera de sus expresiones, no significa que la sociedad civil haya perdido valor, congruencia o radicalidad, sino que ha aprendido a aceptar como dato incontrovertible de su tiempo la pluralidad compleja y heterogénea que cruza y, en consecuencia, lo intransigentes e intolerantes que resultan todas aquellas posiciones que se creen portadoras de verdades universales por lo que los partidarios las quieren imponer al resto de la sociedad a como dé lugar.[18]

Que ya no se pueda reducir el conflicto en las sociedades actuales a una lucha entre clases sociales o a una disputa por la hegemonía entre dos grandes proyectos antagónicos no significa que la sociedad no esté atravesada por conflictos de todo tipo o que el conflicto haya dejado de ser una condición inherente a la misma, sino que simplemente las modalidades de expresión de las diferencias es distinto que en el pasado.

No obstante, la realidad democrática latinoamericana enfrenta demasiados peligros, que pensar en su consolidación, resulta muchas veces ingenuo. Pues Latinoamérica, además de la notable desigualdad económica y las débiles instituciones que padece, enfrenta problemáticas mucho más promisorias, como por ejemplo, las re-militarizaciones nacionales, el predominio de los poderes fácticos, la corrupción, el populismo, la personificación de la política y la volatilidad económica.

En suma, la democracia sólo representa los discursos execrables por parte de la clase política o gerencial, de ahí el nacimiento del Malestar en la Democracia. No obstante, ésta debe ser concebida como una forma de vida, y para ello hay que inventarla día a día, a través del uso del espacio público y en el encuentro cotidiano con el otro, pues los ciudadanos son los Nuevos Sujetos de la Política a condición de participar en los asuntos públicos, ya que su acción es una forma de reforzar su actividad y su importancia, convirtiéndolos en los protagonistas de una nueva especie de Revuelta Silenciosa.

[1] César Cansino, América Latina: ¿renacimiento o decadencia?, FLACSO, Costa Rica, 1994, p.11.

[2]César Cansino, La Revuelta Silenciosa. Democracia, Espacio público y ciudadanía en América Latina, México, 2010, p. 12.

[3] Ídem, p. 13.

[4] Ídem, p. 13.

[5] Ruslan Posadas, op. cit. p. 91.

[6] Cesar Cansino, op. cit. P. 13.

[7] Ídem, p. 14.

[8] Carnelius Castoriadis, La Institución Imaginaria de la Sociedad, Fondo de Cultura Económica, México, 2005, p. 23.

[9] Ruslan Posadas, op. cit. p. 106.

[10] César Cansino, op. cit, p. 17.

[11] Ídem p.18.

[12] Guillermo O’ Donnell, Ciudadanos de Baja Intensidad, Trota, Barcelona, 2002.

[13] Duran Ponte, Ciudadanos Imaginarios, Grupo editorial tomo, México, 2003.

[14] Fernando Escalante, “Ciudadanos Imaginarios” en Revista Nexos, Núm. 8, Octubre 2002, México, p.28.

[15] Ídem, p. 19.

[16] Ídem, p. 20.

[17] Ídem.

[18] Ídem, p. 21.

The process of individualization in global society : Concerning epistemological analysis from the dialectic of the concrete and critical theory

By: Victor Hugo Lopez Llanos

Given the current process of globalization many of the structures we knew before are undergoing a process of transformation: the state, governance, democracy and society itself are suffering drastic changes in the values ​​previously characterized them and gave them reason.

For example, the state is now in question because the sovereignty and legitimacy that form it are in question, this is the role it plays in the big picture the new transnational power, international institutions and logic market, democracy is increasingly delegitimized, the decimated governance, and society (within the meaning of the Civil) as the field where before trait of community and social responsibility reproduced has been changing radically by the sense of individuality and personal interests.

While true that the above argument stems discussion and analysis, especially if we look at the Latin American reference, I believe that we should not leave out the transformations that contemporary society to globalization processes.

That is why in this text is addressed in general the problems that brings the process of individualization in global society; set roughly what factors by gushing, weak or solidly, the processes of individualization of society are. Critical Theory of Max Horkheimer and the Dialectics of the Concrete Karel Kosik: as a justification and epistemological interpretation from texts is also made

Starting from the modern concept of society that many disciplines of social sciences defined as a tool to explain the phenomena historically occurred (dialectic of knowledge).

Subsequently, the role played by new institutions of motivation and desire that promotes market will also address a number of core questions that are not answered even in this text, seeking to settle the debate and reflection on the process established individualization in global society.

Society, ¿Individualized?

In sociology, the concept of empirical description structured society, described how objects take societal systems behavior and relationships between individuals.

Individuals acquire through their experiences modulated existence through moral and religious norms; as well as different patterns of behavior who make their relationship with politics, economics, technology and now recently with the ecology.

However, civil society suffers gradual gap facing drastic changes to other types of behavior, this due to many factors depending from the point of view of discipline who observes and explains.

For example, economists argue that society changes depending on economic revolutions that are made in the media and production systems, since the value of objects, individuals sue on deals to be consumed.

On the other hand, political scientists who study the apparatus of power, consider that the State’s relationship with the Company, individuals create models of behavior through regulation and enforcement and institutions coerce life modern societies.

Anthropologists and historians consider culture as the transverse axis of behavior, since according to their contributions nomadic man became a balanced being, creating civilizations, where agricultural production scheme demanded and created the necessary conditions of subsistence long term.

Subsequently, the birth of industrial society, greatly accelerated the system of social reproduction inciting individuals to be machined to tame machines, and establish a speech worthy and fulfilling life. To end up with a society of information or knowledge, where the main techniques of partnership and interaction are framed in the use of new technologies, both for the case to communicate (chat), for information (blogs, e-zines) to participate in political affairs (social networks) or for entertainment (digital cinema, video) and to establish relations of commodity production and financial mobility.

Therefore, the individual and society in general is undergoing a process of individualization, and for the first time ever, people are becoming what they really are: isolated subjects, with experiences that only relate to each other, to meet, politically, and economically essential physiological needs and manufactured.

While it is true that scholars of the social sciences, the concept of society continue to be associated with the spaces of political participation, today, has become a term that is in question, this is thanks to the new features that globalization imposes on the socio-political life.

Historically and as a product of modernity, society has been coined by a number of features that made sense and reason.

The first approach is found in Aristotle, the term societas civilians, translated into Greek as Kononia politike which means political community, then Hobbes and Kant used the term as a synonym for state. It was to Hegel made a clear distinction between state and civil society.

In the famous Hegelian triad of ethics, he identified three instances of human interaction: “The first on blood ties and mutual effect resulting in the construction of human relationships (the family), another linked to the field of social relations -economic derivatives workforce and commercial (Civil Society), and the last linked to space policy deliberation and decision. ” (Ruslan, 2010: 92).

From the above arguments, the company acquires the sense of where the conflict of public interest are resolved, therefore, it is here where the company acquires trait civil, by the mechanisms of political participation, economic reproduction of civilizing processes based on ethics and religion, comprised mostly of individuals who maintain identity and a way of socializing. However, all the above has been drastically changed by the effects generated by globalization.

This new reality raises several questions, for example: What has been one of the main factors by which society is no longer considered as a place where playing the sense of community and social responsibility ?, The identity of consumerism is one of the main factors which society has been individualized and atomized ?, Can there be an individualized society involved in the fields of politics, economy, ecology and culture in the global era ?, Is individualism way society is expressed today ?, What are the factors that trigger the process of individuation of a certain global society ?, What are the new identities that individuals are generated through a individualizada- globalized society?

I believe that one of the main arguments that can bring us closer to answering these questions, but above all explain this phenomenon, part of the idea that individualization is a global sociological mutation close to what Castoriadis called the “host imaginary signification” whose result It is synergistic organization and meaning of actions and values ​​acquired by new subjects in an individualized society, in other words, individualization is a historical product generated by globalization.

It is not intended to show the individualization as a product of labor flexibility, or as the result of changes to the traditional family, much less as a radical change of consciousness, but rather analyze and reflect individualization through new forms of socialization through new digital patterns of behavior and new generations of so-called “liquid identity” (Bauman, 2005: 99).

Understanding individualization (for purposes of this research), as the way in which society organizes and directs its way to manage their behavior.

It is now and not before, when in the society of this “second modernity” (Ulrich Beck), and the individuals who make up have failed to act on the rigid political, economic and cultural structure modulated to society.

Now society increasingly demand possible private choices, the minimum and maximum austerity drive.

Although the above seems a little obtuse and objective statement, I would say that individualization processes are generated from the logic of the new institutions of motivation and desire generated by the market, strengthened and reproduced in democratic systems, to the extent that new institutions encourage the participation of politics, ecology and sustainable means, enable free time (from outsourcing and new labor contracts with expiry date), encourage leisure entertainment (movies, video games, interactive museums, homogeneous music), digital multiculturalism (social networks) is strengthened and encourages psychologizing of ephemeral fashion as new individual socialization.

In other words, society is gradually becoming a kind of self-managed community, individualistic needs and desires. A single saw, global companies acquire new hedonistic values, for example: respect for differences, the cult of personal freedom, relaxation, mood sincerity and free expression, that is, the new society that is rebuilding, re-it signifies the sense of autonomy and self-self, leaving behind the old unsustainable and systematic voluntary expressions of the old authoritarian regimes, not only in Mexico but in much of Latin America and the world.

Moreover, in the XXI century, various moral and political values ​​have led to significant changes both in the way of structuring the political life of a society, as well as organizing social and cultural patterns of the weak US-National.

The trait of freedom, has removed the stickler idea of ​​the unique expressions of modern societies, the decades of the 60’s, 70’s, 80’s and 90’s of the twentieth century. The rigid practices of politics, productive and moral life have disappeared, or the best are in the process of death.

The old modern ideal of subordination to the individual to the rational rules of the community, are in question, or are being pulverized by the exercise of freedom, mobility and cyber life, or in the words of Lipovetsky ” pour la vie nouvelle qui produit à la lettre hyper-modernité “(for the new life to the letter produced hyper-modernity) (Lipovetsky, 2003: 64).

Because now the new postmodern ideal of individuality is embodied in the transformation of lifestyles, aimed at consumer life, and in that sense, this activity has allowed, paradoxically, the development of rights, desires and pleasures of individuals.

Epistemological analysis of the process of individuation

To address the process of individualization in global society, it is necessary to define and justify the epistemological theoretical field that will give this character of scientific research, or at least give results and contributions to inter-subjective approach to the phenomenon studied.

The different theories that were addressed to explain the process of individuation, consider the epistemological positions that are taken to better interpret this phenomenon are especially critical theory texts and the Dialectics of the Concrete.

I believe that the process of individuation saved himself, in his explanation and interpretation different contradictions are contrasted with reality, especially when analyzed society from the field of civil, as the sense of community is denied and social responsibility.

However, there are other interpretations that explain from tangible variables such phenomenon. From labor flexibility, re-structuring of the state and of the new institutions generated by the market and democracy as the only form of relationship between individuals.

Some scholars on the subject dare to explain this phenomenon from positivist methodologies, this in order to classify their contributions, the sense of objectivity and scientific approach, but all have shown in their research contributions are abstract, flimsy, and deducted prepositions often unrealistic. Therefore, “if there is a contradiction between experience and theory must be discarded” (Horkheimer, 1974: 224).

The theoretical to analyze and interpret the process of individuation, system consider that there must be a certain harmony excluding contradiction superfluous, abstract and univocal components.

That is, to explain the process of individuation should set aside the positivist-mathematical interpretation, because I believe that for the study of society, not only be studied from deductive objectification, much less be reduced to logic elements but they can be understood from the bond with real social processes. Because society must be understood as a space that plays in time, but mostly as a changing entity in constant transformation. Therefore “social knowledge is an intra-scientific process, ie, time and type of society” (Horkheimer, 1974, 230). So the process of individuation must not explain under trait of logic, but rather has to be understood through critical dialectical method (Kosik, 1984: 36).

But for this phenomenon can be explained critically necessary that the explanation thereof is located on the ground of revolutionary praxis, not associating revolutionary praxis with old proletarian groups, but with new subjects of politics, these are: citizens turned into actors of their interests and collective goods.

Therefore to gain knowledge, as stated Kosik, we must start from the decomposition of everything and understand society from their particular-individual unit, because through this decomposition we can interpret the phenomenon (individualization) and substance (individual ) and show its internal coherence. Only in this way can we reach the world of the realization of truth and dismantle the world of pseudo-realization with the surrounding society as individualistic trait in relation to the new institutions of motivation and desire that promotes market .

On the other hand, in paragraph I stated that the process of individuation is the product of a sociological mutation generated through economic changes that were raised throughout history, especially since the fall of the Berlin Wall and the birth of the It is known as globalization.

In this regard and as famed for attaining the objective it is necessary to place the individual in history and the context in which their identification is promoted, and with it, new processes of socialization with new structures. In other words, the individual and society are moving parts that are transformed and acquire new traits relationship through history, but this mobility is not given only by physical, biological and social issues, but also by the material issues.

So if the individual is a product of history and the social, observation and understanding of revolutionary praxis, it will lead us to that reality checked through the materialist theory of knowledge advocating observing the substance understanding to this “as the thing in motion” (Kosik, 1984: 41).

Hence the phenomena being studied in society (and in this case the individualization process) should not only be reduced to simple logic-reductionist assumptions, but should be studied by the thing (society) in motion. Because: “The movement of the thing through sensitive to rational observation is the method of dialectics of the concrete totality (…) Example: We study the motion and subject-object, all the contradiction and the essence and the phenomenon “(Kosik, 1984: 43).

So to analyze this new reality of society is necessary to consider and from the whole as a perfectly structured and dialectical, which can be understood rationally any done.

So our scientific method to explain the process of individualization in global society will be through the study of concrete reality that emerge through historical phenomena. Analyzed and reified through the materialist theory of knowledge and from history itself.

On the other hand, I consider that to analyze society and the individual under the globalizatorios processes is necessary to generate a new species of native knowledge of the individual “sovereignty understood as the creative thought” (Horkheimer, 1974: 252). This new kind of thinking must correspond to a set of relationships that responds to their collective and private needs. Since the individual, as we mentioned, you accept his world in which it has been usurped, but also modifies and persists with its revolutionary praxis. “Therefore, human production contains some systematic, to the extent that the fact that the individual is added externally to the theory, it is socially produced. This fact must be present on reason “(Horkheimer, 1974: 259).

However, to explain the process of individualization must not only be in the limitation of history, but is also necessary to place the contradictions in the system of relations of individuals with other entities, primarily the economy (division of labor and productive means), by the company itself (classes or social strata), cultural issues (moral, customs and identity) and politics (the State, the government and laws). Achieving locate the contradictions of these entities and as factors in the process of individuation, we can only achieve through behavior and critical thinking.

Precisely this kind of thinking will help us to confront the bourgeois thought, but especially to contrast the process of individualization as a product of capitalism and the new institutions and logic of the global market. Thus we conjugaremos the appearance of critical theory in relation to the practice of individuals, civil society and globalizatorios processes.

In this sense, just as we said Castoriadis to understand the composition of society as individuals, not as a set of individuals. So that the individual is the factory essence of society itself.

Therefore, when individualization understand as historical and social product and as a weak trend towards transformation or separation of institutions that once gave rationale, it is important to apply the necessity of being of society. Since society itself remains the real and imaginary space that itself establishes itself, and therefore creates different forms of socialization.

So that individualization is not the destruction of the areas of relationships, or give rise to atomized, selfish individuals of their own passions and interests, but that individualization is creating and autoafirmando the individual and what has really always been: A isolated individual, with life and experience that only their need to survive in society relates to the other, giving off different values ​​and political, economic actions, ethical and civilizational.

In the words of Castoriadis: “Therefore, the need to postulate another level of being, socio-historical, social imaginary as instituting, creating field in ways that arises as there is a multiplicity of humans, but unobservable in their origins as humans never find more than socialized “(Castoriadis, 2004: 37).

Under the logic of Kosik and Castoriadis, the dichotomy individual / society no contradiction between them or disappearance of some of them, since the individual as single monolithic material remains the concrete representation of society and society is phenomenal device with fear of contradiction, one could say that then society is the essential representation of individuals in their concrete form. “It is so because the individual is a product of society, a social fabrication by which society perpetuates and really exists.” (Castoriadis, 2004: 38).

This argument completely opposes the claims that the company, under the globalizatorios processes between the process of individuation, denies and seeks to wipe out the company itself. As if society as a whole depended on a single economic dimension.

Consequently, society in any transformation that develops throughout history to be glimpsed through critical thinking, but should also be perceived through ideal types in order to pursue the evidence in the interpretation of phenomena that manifest in this If the process of individualization of new global partnerships, should be observed from the revolutionary praxis of individuals and within the meaning of their action.

Final Reflections

Individualization is a product of sociological mutation, changing values ​​established democracy, and the new institutions that generates the logic of the market.

While it is true that more needs to discuss the issue of the relevance and problems resulting individualization in society, and the validity of the theories that this new phenomenon is explained, I believe that the social sciences, in an effort categorize and explain the changes experienced by the individualistic society and new subjects; It is the responsibility of those engaged in the social sciences with a commitment to explain, or at least understand, the new structures that give cohesion and support to public and private life of individuals.

Besides the epistemological reference with which I will analyze, observe and study the process of individualization in global society through the use of critical theory and contributions to the work of the dialectic of the concrete, they grant me easier to understand this phenomenon but also I try to raise my research, the first place the individual in history, materialist dialectics to approach and observe the revolutionary praxis of individuals embodied in people pursuing their collective and private property. As well as put into question, accept or reject the theories of those who say that society as civil trait is a process of individuation.

Bibliography:

Castoriadis, Cornelius. (2004). Subject and Truth in the social historical world, Argentina: FCE.

Horkheimer, Max. (1974). Critical Theory, Buenos Aires: Routledge.

Kosik Karel. (1984). The dialectic of the concrete, Buenos Aires: Grijalbo.

J. M. Mardones and Ursúa N. (1983). Philosophy of human and social sciences: materials for a scientific foundation, Barcelona: Fontanarama.

Further reading:

Bauman, Zygmunt. (2005). Identity, Buenos Aires: Losada.

Lipovetsky, Gilles (2003). The era of emptiness, Barcelona: Anagram.

Posadas, Ruslan (2010). Liquid realities, zombies concepts: the lexicon of politics in globalization: Alfer.

Beck, Ulrich (2003). Individualization. Institutionalized individualism and its social and political consequences, Barcelona: Polity Press.

Reseña libro: Realidades líquidas, conceptos zombis: El léxico de la política en la globalización

Por: Víctor Hugo López Llanos[1]

Datos sobre el libro: Posadas, Ruslan (2015). Realidades líquidas, conceptos zombis: El léxico de la política en la globalización, México: Gedisa-UACM. 152 pp.

Reseña: Nos corresponde comentar de la manera más somera el más reciente libro del profesor investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Ruslan Posadas Velázquez, quien justamente en el trayecto del seminario “El léxico de la política en la globalización”, y después de varias discusiones y reflexiones en torno al estado de la ciencia política en nuestro días, hoy nos presenta una nueva obra teórica-reflexiva sobre las transformaciones que produce el proceso de globalización.

Como se presenta en el libro, nuestro autor considera que la globalización, más allá de ser un proyecto económico, está generando el rompimiento de paradigmas que en el pasado creíamos inamovibles hasta hace pocos años. Lo que ha producido la dificultad de proponer y establecer nuevos modelos explicativos que permitan entender, comprender, analizar y de-construir las nuevas realidades que se manifiestan en la esfera política, social y cultural de nuestros inestables tiempos. Ya que como bien lo afirma el profesor Ruslan, los drásticos, espontaneaos y vertiginosos cambios que genera el proceso de globalización hace que lo que empezaríamos a considerar proceso de larga data se torne efímeros.

A consecuencia de esto, la ciencia política no ha sido inmune a estos cambios radicales, por lo que se hace necesaria una nueva reflexión, discusión y un nuevo debate sobre los conceptos que configuran su léxico contemporáneo, ya que muchas categorías y elementos con los que estábamos acostumbrados a analizar la realidad política y social del pasado, con las rápidas transformaciones que produce la globalización han generado que los apotegmas de la ciencia política se conviertan en una especie de conceptos zombis, es decir, categorías que se mantengan medio vivas y medio muertas, lo que imposibilita que los análisis y los estudios que se desprenden de la ciencia política, por lo regular, caigan en el vacío, en la irregularidad, en la tautología y en la imprecisión.

En ese sentido, nuestro autor considera que, “la descripción de nuevas realidades con viejos referentes dé como resultado una disciplina zombi, que siga pensando en instituciones que se han vuelto inadecuadas para las tareas que están destinadas a cumplir” (Posadas, 2015). Para reflexionar sobre este argumento, el Dr. Posadas, utiliza cuatro categorías que pone en tela de juicio a partir de la interpretación de autores como Zygmunt Bauman y Ulrich Beck que ayudaran a discernir en torno a los tópicos que para la ciencia política son de gran relevancia; convirtiéndose en su columna vertebral y de sobrevivencia en los análisis politológicos.

El lector encontrará un texto estructurado en dos partes que ayudaran al lector, primero a entender el debate y reflexiones  teóricas que se desprenden de los estudios de la globalización y una segunda parte intitulada: “El léxico de la política en la globalización”, en donde se reflexiona y se analiza cuatro categorías que el autor pone en tela de juicio y las de-construye a partir de los cambios que produce la globalización en los referentes de la ciencia política. Considerando a la democracia deslegitimada, a  la sociedad individualizada, a la gobernabilidad diezmada y un Estado en retirada. Estableciendo que estos conceptos han sufrido un cambio importante en su significación y en su expresión en las sociedades que Beck llamará: Segunda modernidad.

En la segunda parte del texto nos encontrarnos con una reflexión sobre la situación de la ciencia política frente a la globalización, en donde el profesor Ruslan, no pretende diseñar nuevas tipologías ideales o nuevos referentes conceptuales y lingüísticos de esta disciplina, sino su objetivo es discutir e introducir nuevos elementos que puedan sentar las bases de esta emergente discusión. En ese sentido, el objetivo de la obra en general es reflexionar en torno a la necesidad de construir un nuevo léxico que se adapte a las condiciones sociopolíticas que genera el proceso de globalización con la finalidad de que la ciencia política no se convierta en una disciplina agónica, en donde el desgaste de su lenguaje es un retrato paradigmático de las imposibilidades que le condiciona esta nueva realidad líquida.

No dudamos en calificar que el nuevo libro del Dr. Ruslan Posadas es un texto meritorio, no sólo por su rigurosidad teórica sino también por su vinculación epistémica a través de una lectura bastante elocuente y digerible para cualquier estudiante o interesado sobre el tema.

No obstante, el libro también manifiesta diferentes posibilidades que promueven hacia una fehaciente discusión. Que parten de diversas interrogantes: ¿cómo establecer un nuevo consenso de las nuevas categorías que deben ser propuestas por los nuevos politólogos?, ¿es necesaria la reconstrucción de nuevo linaje epistemológico de las ciencias sociales, en particular de la ciencia política?

No hay duda de que estamos en la presencia de un texto que no sólo posee un valor académico, sino que el libro nace en los abismos en donde es posible y necesaria repensar nuestra disciplina, pero no desde los tópicos tradicionales de la discusión cientificista, sino me atrevería a decir, desde la cotidianeidad de la acción plural y política. Sólo en ese sentido, el léxico de la política se rediseñará y se reflexionará desde los quehaceres y problemas que nos acongojan política y socialmente en nuestra nueva realidad liquida.

[1] Maestro en Humanidades y Ciencias Sociales y licenciado en Ciencia Política y Administración Urbana por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Coordinador del seminario: “El léxico de la política en la globalización” en la misma universidad.

Léxico de la politica

Crítica a la ideología democrática liberal: sobre las paradojas de la democracia en el nuevo orden mundial.

Víctor Hugo López Llanos

En la última década se ha desarrollado una ideología nueva que rompe con eso. Pretendemos que el único rol del Estado es desmantelar todas las legislaciones que protegen a los trabajadores para darles lo que se les antoja a los reyes de la economía. El poder no tiene límite. Sin embargo, una de las formulas de la democracia la dio Montesquieu: ningún poder ilimitado puede ser legítimo.

Tzvetan Todorov.

En el presente trabajo se pretende realizar una crítica a la democracia liberal usurpada bajo el sistema económico capitalista. Con el propósito de delinear el elemento principal que impide el progreso, el desarrollo y fortalecimiento de la democracia en gran parte del mundo. Estableciendo que el principal problema para su consolidación  radica en la ideologización de la democracia, utilizada por la elite política y económica para salvaguardar y proteger al proyecto capitalismo, dejando de lado las promesas y las expectativas que promovió esta forma de gobierno después de la segunda guerra mundial, en materia de seguridad y de protección social lo que genera en la actualidad la formación de diversas paradojas que manifiesta en si misma la democracia en nuestros días. Así como de diversos valores que le dieron razón ser a lo largo de la historia. Para ello, se parte del pensamiento del filósofo esloveno Slavoj Žižek a partir de sus aportaciones y crítica que realiza el autor a la ideología  y que se intenta trasladar a la lógica democrática en el nuevo orden que produce la económica globalizada. Para terminar con una conclusión al respecto.

Recientemente la revista digital observaciones filosóficas publicó un artículo intitulado “El  espectro de la ideología” del filósofo esloveno Slavoj Žižek, en dicho texto, el autor  establece los dilemas y perversiones que ha originado el sistema ideológico dominante producido por el capitalismo global frente a los arquetipos organizacionales que se producen en el modelos políticos y culturales.

Para Žižek, el capitalismo en su fase globalizada ha generado una limitación y una evaporación constante de la soberanía estatal producida por una transnacionalización del poder político en donde la toma de decisiones deja de estar enmarcados a través de las fronteras territoriales de los propios Estados, y por ende, de sus instituciones, normas y códigos. Además, esta crisis de la soberanía estatal se ve afectada por una grave crisis ecológica y una constante amenaza de militarización y producción de armas nucleares. “Esta erosión de autoridad estatal desde ambos lados se refleja en el hecho de que hoy el antagonismo político básico es que se opone a la democracia liberal cosmopolita universalista” (Žižek, 2015).

En este sentido, el capitalismo reafirma su naturaleza de la contradicción y de la paradoja para trasladarlo a la demás esferas que dan sustento y legitimidad a su lógica de producción. Uno de esos grandes engranajes que permite la consolidación del capitalismo es la democracia liberal, que en nuestros días es utilizada por la naciente elite global para domesticar, legitimar y reinventar el desarrollo del capitalismo en los países emergentes y desarrollados. Lo que produce una especie de desencanto hacia esta forma de gobierno, ya al no responder a las promesas de libertad y de bienestar social que se le adjudicaron después de la segunda guerra mundial, des-legitima su condición y su razón de ser frente a la sociedad. Sin embargo, frente a este panorama de crisis de la democracia, su discursividad  cada vez más se incrementa y toma mayor relevancia en el mundo de lo social y de lo político.

Desde la perspectiva zizektiana, la democracia liberal ha dejado de ser una forma de gobierno, para convertirse en la nueva ideología que organiza los propios individuos de casi todas las naciones en el mundo, a excepción de China, ya que esta nación, según nuestro autor, atraviesa por una forma ini-maginada de sociali-capitalismo (Žižek, 2010) que consiste en una forma ideológica de socialismo en sus instituciones y constituciones, pero que resguarda y desarrolla el sistema capitalista como un modelo económico de producción y de relación entre los habitantes de ese país.

Por lo tanto, la democracia que persiste en nuestros días, para recurrir a  la desgastada frase de Churchill, es el  peor de todos los sistemas posibles, el único problema es que no hemos descubierto otra forma de gobierno que satisfaga nuestras perspectivas intelectuales- academicistas y esperanzas políticas, sociales, éticas y económicas. Es decir, el problema con la democracia “es que siempre acarrea con la posibilidad de corrupción del gobierno de la obtusa mediocridad. El único problema es que en cada intento de eludir este riesgo inherente y de restaurar la democracia real acarrea necesariamente su opuesto, termina en la abolición de la democracia misma” (Žižek, 2012: 28).

Bajo este argumento cabría repensar el presupuesto hegeliano sobre la democracia, en donde el modelo de democracia que impera hasta nuestros días se ve trazada por una especie de dialéctica universalista, que lejos de ser una superación histórica progresiva y desarrollista de la democracia, es una connotación sistemática de fracasos rotundos por los intentos de establecer esta forma de gobierno en todo el mundo.  En otras palabras, el perseguimiento de la democracia en nuestras sociedades y en nuestros sistemas políticos, no están libradas de la contradicción inmediata que manifiesta esta forma de gobierno. De ahí el surgimiento de populismos, de una exacerbada ola de violencia, de corrupción, de nepotismos, desigualdades y de la fisura de la libertad.

En el campo de lo social que se basa en esta noción de antagonismo es Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, en su libro intitulado: Hegemony and socialist strategy establecen que para diagnosticar y otorgar soluciones a los problemas con las que se encuentra la democracia hoy en día, no debe a travesar por propuestas en el sentido de apuntar soluciones radicales, ya que “toda solución es provisional y temporal” (Mouffe, 2012; Laclau 2012: 89). En este sentido, la democracia como un modelo paradójico, la podemos salvar de la crisis que la acecha, tomando en cuenta su propia imposibilidad radical que se hará visible en los diversos antagonismos que se desprenden de ella, y que posibilitará  la capacidad de análisis y de conocimiento a partir del reconocimiento real de sus exigencias.

Norberto Bobbio, por su parte, también expondrá las paradojas de la democracia contemporánea a través de las tensiones y contradicciones internas de la propia democracia y sus promesas incumplidas. Este autor resalta, que la democracia contemporánea manifiesta diversas fallas y contradicciones  debido a diversos procesos históricos  específicos, pero sobre todo por los contantes obstáculos con las que se encuentra constantemente. Bobbio señala: “falta de pluralismo, imposibilidad de participación política de los individuos, persistencia de las oligarquías y subordinación del interés general al de individuos o grupos dominantes” (Bobbio, 1984: 6). Señalando cuatro paradojas  de la democracia: las grandes dimensiones, la creciente burocratización del aparato estatal; la cada vez mayor tecnicidad de las decisiones; los tres efectos perversos: la ingobernabilidad, la privatización de lo público; el poder invisible (Bobbio, 1985).

Algunos teóricos de la democracia en América Latina establecen las paradojas que manifiesta la democracia en esta parte del mundo, considerando que además de ser una región en transición y consolidación democrática de sus instituciones, de sus relaciones y de sus cogidos y leyes, la democracia se ve afectada por el endeble crecimiento económico que aqueja a la región, de esta forma Fareed Zacaria comenta que “la democracia solo puede tomarse en países económicamente desarrollados. Cuando los países en vías de desarrollo son prematuramente democratizados, se genera un populismo que desencadena el desastre económico y el despotismo político” (Zacaria, 1992: 36). No obstante, esta visión desarrollista de la democracia, queda en la limitante cuando se analiza a través de la política comparada y se analiza en relación con otras regiones del mundo, como por ejemplo con los países de Asia occidental como Rusia, Taiwán o la India.

Por otra parte, el malestar que se ha desprendido de la democracia se expresa particularmente en un distanciamiento progresivo de la actividad política institucionalizada, que incide en una creciente desconfianza principalmente de la clase política, a partir del escepticismo  que se produce por parte de la sociedad frente a los políticos debido a la incapacidad de gobernar y solucionar problemas que le preocupan a los ciudadanos.

Frente a estos malestares de la democracia, muchos intelectuales y académicos han llevado a formular diversas posiciones y papeles que debe asumir la ciudadanía para equilibrar el barco que naufraga cada vez más por zonas pantanosas.  Rafael del Águila, argumenta que “a partir del desazón de la democracia y de la creciente despolitización de la sociedad, es necesaria la construcción de un ciudadanía reactiva definida a partir de sus compromisos y responsabilidades públicas para el perseguimiento del bienestar colectivo. En donde la capacidad de análisis y de participación sea una de sus características principales de este tipo de ciudadano” (Del Águila, 2000: 383).

Sin embargo este tipo de posiciones que han surgido en los últimos años se quedan cortas en el análisis, y que desde el posicionamiento zizektiano reproducen más de lo mismo, respondiendo a una forma ideológica que invisibiliza lo real y la encubre por la fantasía intelectualista. En este sentido, la democracia liberal usurpada por el capitalismo global, copta el discurso ciudadano y la convierte en una ideología  que responde a las diferentes circunstancias sociales, pero que cae en el relativismo del discurso y del análisis dominante. De ahí que “en la época contemporánea (…), la ideología es más que nunca un campo de batalla, y una de las batallas que hace furor tiene que ver con la aprobación de las tradiciones del pasado” (Žižek, 2012: 125).

En consecuencia, Žižek considera necesaria tener la importancia de la relación surgida entre saber y poder. Mientras que el saber, bajo la lógica lacaniana, Žižek la considera como un acumulado de percepciones y conocimientos, el poder, por su parte será entendido como la capacidad de influencia o de decisión por parte de un individuo o de un grupo.

Desde esta óptica, la gran paradoja con la que se enfrenta hoy en día en el estudio de la democracia actual, es que existe en un incremento exponencial del saber democrático, en la cual existe una sobre información de la democracia que no sabemos que hacer o cómo actuar ante los problemas que la acecha, por lo tanto, el poder de decisión por parte de los grupos políticos, sociales y académicos queden en el vacío. En otras palabras, lo que nos hace incapaces de solucionar el malestar en la democracia, no es el hecho de no saber, sino al contrario, el hecho de saber demasiado nos lleva a no saber qué hacer (Žižek, 2012: 207).

No obstante, la velocidad con la que se produce los saberes sobre la democracia, corresponde a las diferentes insurgencias que se han producido a lo largo de los últimos años en casi todo el mundo, que se asocian a los desencantos que generan la democracia y el capitalismo global.

Gran parte de estas insurrecciones promueven re-pensar a la democracia más allá de las fronteras del Estado-nación, ya que esta forma de concebir a la democracia ha demostrado la incapacidad para frenar las consecuencias perversas y destructivas de la lógica capitalista. Además, estos grupos ponen la daga en el cuello al establecer que la democracia juega el elemento principal para sustentar y legitimar la actividad económica, pues lo que pretende la elite burguesa global es democratizar al capitalismo, es decir, “extender el control económico sobre la democracia a través de la exposiciones y creaciones  de instituciones que protejan y permitan la libre acumulación de capital” (Žižek, 2013).En ese sentido, Žižek cuestiona la idea de la libertad de la democracia actual.

Según nuestro autor:

La cuestión de la libertad no debe ser situada principalmente en la esfera política, es decir, en cosas tales como las elecciones libres, un poder  judicial independiente, una prensa libre, el respeto a los derechos humanos. La verdadera libertad reside en la red apolítica de relaciones sociales, desde el mercado a la familia, donde el cambio necesario para hacer mejoras no es la reforma política, sino un cambio de relaciones sociales de producción (Žižek, 2013).

No votamos sobre quien posee una cierta verdad o una cierta salvación a nuestros desapegos políticos y carencias sociales cada periodo de tiempo establecido, por lo que atribuir las libertades políticas al mero sufragio del algún personaje o partido político, es otro elemento de esta ideologización que invisibiliza las paradojas de la democracia actual. En este sentido, para sanear el malestar en la democracia se debe producir diferentes cambios que vayan más allá de estos dispositivos de dominación democrática que utiliza el capitalismo para fundamentar su lógica productiva.

Al respecto, Žižek argumenta que “los cambios radicales en este ámbito deben hacerse fuera de la esfera de tales dispositivos democráticos como los derechos legales” (Žižek, 2013). Ya que estos dispositivos juegan en el engranaje de un gran aparato Estado-burgués que está diseñado para garantizar el funcionamiento inalterado de la reproducción capitalista.

Badiou tiene razón cuando dice que “el enemigo final de hoy no es el capitalismo, el imperio,  la explotación o la marginación” (Badiou, 2010: 6). Sino es la ilusión democrática, que se genera a través de los lazos ideológicos que reproduce la elite para organizar, convencer y encantar a gran parte de la sociedad. Pues es a partir de esta ideologización lo que genera la perversión y el dogma democrático como el único medio legítimo de cambio, lo que impide una verdadera transformación en las relaciones capitalistas. Generando que la democracia se encuentre un desequilibro constante, y que a su vez, sea cada vez más vulnerable a los cambios que produce el actual proceso de globalización.

Esto ha originado que la democracia bajo el yugo ideologista de las elites políticas y económicas, se traduzca  como un aparato legalista, que tiene su mayor fundamento en la adopción de las políticas de transparencia y de las reglas electorales de los sistemas de partidos. En donde ambos elementos constituyen una especie de fervor democrática, en donde la claridad del juego de representación y de la participación institucionalizada eleva las expectativas y las esperanzas que trae consigo el ejercicio democrático. Pero que sin embargo, desencadena una serie de posturas adversas que luchan contra esta idea reduccionista de la democracia.

De ahí que en la actualidad, existan miles de estudios sobre la transparencia del gasto público y de la actividad parlamentaria, sobre la calidad de las democracias en relación con los niveles del crecimiento económico o sobre la participación ciudadana en su relación con los sistemas de partidos o instituciones de corte electoral con el propósito de vigilar y evitar la creciente corrupción que desacredita tanto a la clase como a la actividad política.

Esta misma fórmula ha sido transitada y adoptada en casi todo el mundo, pero que paradójicamente este modelo de democracia se encuentra en una grave crisis de legitimidad y de credibilidad. Bajo esta nueva emergencia por salvaguardar la democracia institucionalizada, la elite económica y política pretende diseñar nuevos mecanismos de ideologización para rescatar el proyecto democrático, pero sobre todo, para proteger al sistema capitalista. Dichos mecanismos poco a poco han sido construidos, y aunque se encuentran en proceso de confección, podemos señalar el más importante, el cual me atrevería a decir, que ese viejo pero renovado componente que viene al rescate de la democracia y del capitalismo, es la libertad.

Pero no es esta libertad moralista al estilo Kantiano, sino es una libertad que se transforma en la capacidad de decidir y de actuar bajo marcos regulados por parte de esta nueva elite global encaminados hacía la capacidad de elegir; qué consumir, qué hacer, cómo actuar y qué valores formarse tanto política, económica y civilizatoriamente.

Esto construye en la sociedad una especie de resentimiento, ya que ahora la lógica de este nuevo proyecto no es la creación de un sistema de seguridad social, sino la producción de opciones imaginadas producidas por el mercado para acceder a esta nueva forma ortodoxa de vida consumista y enajenada.

En suma, la democracia se encuentra en tela de juicio, existen sus fieles defensores y sus grandes críticos, nunca en la historia se había discutido tanto sobe una forma de gobierno que proyectara tantas expectativas, pero que generara diversos desencantados. Si bien es cierto, que la democracia se encuentra subordinada y maniatada a una elite que establece qué hacer y como adoptarla, esta forma de democracia, desde mi subjetiva percepción, ha originado un enclaustramiento y una limitación exponencial de los ideales democráticos. Si bien es cierto, que existen diferentes posiciones al respecto, considero, justo como pretendí desarrollarlo a lo largo de estas páginas, ese desmoronamiento  por la democracia, se origina a partir de la perversión y manipulación de la misma a través de los aparatos ideológicos que reproduce la elite política y económica para salvaguardar el proyecto capitalista en su fase globalizada lo que provoca que la democracia en la actualidad encante en el discurso, pero que decepcione en la praxis.

Sin embargo, eso no significa que haya que sacrificar a la democracia u otra institución que nos permita construir un mundo más justo. Sino el reto es la construcción de una forma critica que de-construya esa ideologización de la democracia usurpada por el sistema capitalista, la cual irrumpe con la consolidación de una verdadera democracia justa y libre. Por lo que necesitamos la construcción de otro tipo de pensamiento que le de otro sentido a la condición democrática. Necesitamos otra paideia.

 Bibliografía:

Badiou, A. (2012). Razonamiento altamente especulativo sobre el concepto de democracia. Paris: Abrégé de métapolitique

Bobbio, N. (1985). El futuro de la democracia. México: Fondo de cultura económica.

Chantal M. y Laclau E. (2012).  Hegemony and socialist strategy. Era Princeton: Princeton University Press

Žižek, S. (2012). El sublime objeto de la ideología. México: siglo XXI.

———-. (2010). “De la democracia a la violencia divina”, en Democracia ¿en qué estado? Agamben, G (ed.). Buenos aires: Prometeo libros.

———–. (2015). “El espectro de la  ideología” en Observaciones filosóficas. Disponible en: http://www.observacionesfilosoficas.net/elespectrodelaideologia.html

———–. (2013).  “Democracy is the enemy.” in: London Review of Books. October 28, 2011

Ethos Barroco y la Modernidad Capitalista (Parágrafo).

Cuando hablamos sobre el Ethos barroco, nos estamos refiriendo particularmente a la manera de vivir en la modernidad desde la periferia. Es una forma de sobrevivir, contraponer, criticar y ubicar los elementos contradictorios que manifiesta el capitalismo en los países emergentes.

El progreso y el desarrollo del capitalismo, se produce a costa de víctimas que son sobre-explotadas y oprimidas en países que manifiesta grandes índices de desigualdad, pobreza, impunidad, injusticia y segregación.

Los modos de producción capitalista en nuestros tiempos establecen diferentes rasgos que confeccionan otro tipo de sociabilidad a través de las nuevas tecnologías que produce la globalización, así como también produce en la sociedad nuevos valores de relación basados en la lógica del consumo. Como nos recuerda Bolívar Echeverría: “La modernidad capitalista vive de sofocar a la vida y al mundo de la vida (Bolivar, 2010).

El capitalismo se ha desarrollado de tal manera que sus formas de producción y reproducción atenta contra cualquier tipo de vida, desde la sobreexplotación de la naturaleza hasta la destrucción de la vida del individuo. “El capitalismo es un sistema que brinda al ser humano los instrumentos de su propia destrucción” (Bolívar, 2010).

Partiendo desde estos argumentos, el propósito del siguiente trabajo es reflexionar acerca de uno de los campos de estudio del Dr. Bolívar Echeverría, acerca de la modernidad de lo barraco, entendida como una versión de la modernidad que proclama a la vida con una forma elemental del individuo, a pesar de las limitaciones que le imponga la lógica productiva impuesta por la modernidad capitalista occidental.

Para ello intentaré responder la siguiente interrogante: ¿De qué forma el Ethos barroco se contrapone con la modernidad capitalista?

Analizaré brevemente las características del Ethos barroco que establece Bolívar Echeverría para después conectarlo con una pequeña relación sobre las limitaciones que impone el capitalismo y la lógica productiva sobre el individuo.

El Ethos Barraco

Para Bolívar Echeverría, el Ethos barraco nace como una consecuencia de la destrucción que hace el mundo europeo sobre los mundos prehispánicos. En esta lógica, tiene que ver con la forma en como se reinventa el mundo indígena y el mundo español, frente a nuevas formas de relación y vida para cohabitar de forma civilizada en América.

Si bien los antiguos códigos culturales fueron devorados por el código vencedor de los europeos, este proceso se llevo de tal forma que lo que se reconstruyó resultó ser un modelo totalmente diferente al modelo esperado.

De esta manera, el Ethos barroco:

Surge de este momento en el que jugando a ser europeos, imitando a los europeos, poniendo en escena lo europeo, los indios asimilados montaron una representación de lo que ya no pudieron salir, representación en la que incluso nosotros nos encontramos todavía como parte de ese proceso, de esa puesta en escena absoluta, de ese performance sin fin que significa nuestro mestizaje” (Echeverría, 1998: 37).

En otras palabras, Echeverría entiende al Ethos como:

Un término que tiene ventaja de un doble sentido, ya que se le puede entender por: refugio o abrigo, y por otro, está relacionado con los usos, costumbres, y comportamientos automáticos de una comunidad o de una sociedad. Es un modo de ser, o una manera de imponer nuestra presencia en el mundo. (Echeverría, 1998: 37).

En este sentido, el Ethos funciona como un mecanismo que incorpora en la sociedad un conjunto de normas y códigos sociales, que posibilitan la co-existencia del mundo europeo e indígena. Es una actividad que pretende ser armoniosa entre los seres humanos. Por lo que el Ethos, es una creación indispensable para poder organizarse como sociedad y generar las reglas mínimas que van a regular y, en cierta manera administrar su propio comportamiento.

El barroco, definido por Echeverría:

Es la decoración absoluta, adornos superfluos que centran la atención más en lo necesario que en lo sustancias (…) Como arte, es una forma de expresión que prefiere el efecto local y efímero por sobre el impacto duradero, buscando persuadir al entendimiento mediante la conmoción de los sentidos. El exceso de énfasis en las formas o la abundancia de su decoración lo hacen muy diferente de los otros estilos en los que prima una racionalidad más equilibrada y sobria como el caso neoclásico francés. (Echeverría, 1998:41).

Según nuestro autor, el término barraco estuvo asociada como un elemento peyorativo entre los siglos XVIII y XIX, pues era sinónimo de irracional y desmesurado. “Se decía que era una expresión de la simulación que termina por transformar al arte en un instrumento de lo festivo” (Echeverría: 1998:52).

De manera que el Ethos barroco actúa como una forma alterna de rebelión y resistencia dentro de la opresión y subordinación del capital y lo hace a partir de una especie de teatralización de la vida, impulsado el imaginario y resaltando el folclor de nuestra forma de vida.

Por lo tanto, el Ethos barroco, es una manifestación de forma lúdica y artística que sirve como elemento para reivindicar la esencia de la vida y redefinir el sentido de lo humano, obstaculizando y criticando al capitalismo desde adentro; sus formas de sociabilización moderna así como el producto individualista que genera en el orden social.

El Ethos barroco, opera justamente como una especie de resistencia al productivismo moderno. “Por eso se suele escuchar a menudo que los países latinoamericanos no estamos hechos para el progreso, para la disciplina, o el sacrificio productivista, aspectos que son indispensable para una vida moderna-capitalista- o para el Ethos realista”. (Echeverría: 2007).

De esta forma el Ethos barroco se manifiesta como una forma de re-inventarse con la vida, e intentará vivir planamente las dimensiones de lo sensible, de lo natural, de lo festivo, por encima de la lógica y tradición netamente productivo, en otras palabras, el Ethos barroco es una respuesta alternativa a través del pensamiento crítico de los excluidos.

Por lo tanto, ser barroco en nuestros días, “significa amenazar, juzgar y parodiar a la economía burguesa, basada en la administración tacaña de los bienes, en su centro y fundamento mismo: el espacio de los signos, el lenguaje, soporte simbólico de la sociedad, garantía de su funcionamiento, de su comunicación” (Echeverría, 2000: 16).

De esta manera, el Ethos barroco busca la felicidad inmediata a partir de la transgresión directa con la modernidad capitalista, justo como Bolívar Echeverría menciona: “la felicidad debe darse aquí y ahora, por ello somete constantemente las leyes puras, clásicas y sobrias de la circulación mercantil a un juego constante de transgresiones” (Echeverría, 1998:34).

Por otro lado, a lo largo de la historia se ha ido construyendo una serie de concepciones acerca de la modernidad desde diversas perspectivas, corrientes y tipos de pensamientos, pero la que prevalece y mantiene una cierta hegemonía sobre las otras es a la perteneciente al eje capitalista.

No obstante, esta modernidad burguesa está produciendo una especie de crisis civilizatoria (pérdida de valores morales, religiosos y rasgos de la sociedad apegados al consumo, individualización de la sociedad, apatía de la política, carente de ideología, presa de sus deseos y placeres). Es decir, la modernidad rígida que se produjo en un momento de la historia se está volviendo inconsistente y por lo tanto la civilización que originó este tipo de modernidad está cayendo en crisis.

Bolívar Echeverría menciona:

Cuando hablamos de crisis civilizatoria nos referimos justamente a la crisis del proyecto de modernidad que se impuso en este proceso de modernización de la civilización humana: el proyecto capitalista en su versión puritana y noreuropea, que fue afirmando y afinando lentamente al prevalecer sobre otros alternativos y que domina actualmente, convertido en un esquema operativo capaz de adaptarse a cualquier sustancia cultural y dueño de una vigencia y una afectividad histórica aparentemente incuestionables. Echeverría: 2000: 34).

A partir de este argumento podemos darnos cuenta de que no existe una modernidad única y monolítica. Pues esta modernidad que pretende trascender con el capitalismo, tiene varios matices y críticas sobre su razón de ser, una de ellas es el Ethos barroco.

Sin embargo, este tipo de pensamiento que produjo Echeverría durante gran parte de su labor intelectual, no es una posible, ni muchos menos es una alternativa, ya que ésta no produce en sí misma la revolución, sino más bien es una de especie de resistencia al capitalismo. Es un modo de vivir dentro del esquema burgués, es una forma de hacer vivible la vida dentro de su esquema de destrucción, explotación y desencanto.

Este Ethos barroco “se lo puede asociar del algún modo a una de las formas de ser de izquierda, ya que de una cierta forma, aunque muy mínima, logra imponer una actitud de resistencia a la vorágine del esquema civilizatorio de la modernidad capitalista, así esta sea en lo íntimo o en lo público”. (Echeverría: 1998: 25).

En suma, si buscamos una posible respuesta a la modernidad burguesa y generar otra alternativa, entonces es necesaria reproducir la idea de una nueva reproducción social, en donde el individuo se auto-gestione, se autoconstruya, se auto-realice y se auto-proyecte con el propósito de que no recaiga de nuevo ante los placeres y deseos que promueve el capital, y no generé en el individuo un ser egoísta, maximizador de sus recursos. Y para lograr esto, según Echeverría es posible desde la izquierda, pero no en una izquierda dogmática, pragmática, institucionalizada, sino que en su naturaleza sea anticapitalista y se reconstruya al individuo y tome conciencia a través de la praxis, su historia y la filosofía.

Por lo tanto, concebir al mundo revolucionario, no sólo depende del Ethos que se desprende dentro del sistema, sino más bien, elevar el sentido de la revolución para transformar al capitalismo y así poder subvertirlo.

Bibliografía:

Echeverría Bolívar. (2000). La modernidad de lo barroco. Entorno al Ethos Barroco. México: Era.

——————-. (1998). Qué es modernidad. México: FCE.